sábado, 16 de julio de 2016

LOS SUEÑOS


¿Qué son los sueños?

En función del prisma que utilicemos para responder a esta pregunta obtendremos diferentes informaciones.

La lógica de la ciencia nos habla de las funciones fisiológicas del sueño, de las fases, de la psicología, y de todas aquellas características y procesos que puede describir lo más minuciosa y objetivamente posible.
El problema ocurre cuando los sueños son, por ejemplo, premonitorios, o nos dan información sobre algo importante en nuestras vidas. Hay miles de experiencias en este aspecto sobre las cuales los hombres de ciencia no tienen explicación ¿Cuántos científicos han resuelto problemas visualizando la solución en sueños? Químicos, matemáticos, físicos, ingenieros, y un largo etcétera.

¿Cómo es posible que encontremos soluciones a problemas mientras dormimos? Esto es un misterio para la ciencia, ¿podría estar la respuesta en lo que afirma sobre que solo  usamos un 5% de nuestras capacidades?. A partir de esta afirmación surge otra pregunta: ¿qué ocurre con ese 95% que está durmiente, por qué está durmiente, existe alguna manera de activarlo? Últimamente leímos en la Vanguardia (el extraordinario caso  del genio matemático que nació sin cerebro), la noticia de un matemático que fisiológicamente solo tenía un mínimo cerebro replegado en la parte de la corteza, el resto era líquido ventricular, ¿cómo es posible?

Los sueños son  nuestra oportunidad de conectarnos con nuestro ser al completo y de poder usar ese 100% de capacidad, tenemos acceso a la información que el universo va guardando en campos dimensionales. La información a la que accedemos está relacionada con nuestro nivel de consciencia o despertar y el recuerdo que tengamos de ella al volver del sueño también. Es por ello que podemos tener acceso a información de todas las materias de la ciencia y del espíritu, recordar vidas pasadas o ver posibilidades futuras. Entonces… ¿Cuándo estamos despiertos?, ¿cuándo dormimos?, ¿estamos dormidos cuando estamos en un estado en el que tenemos acceso a la información universal?, o ¿cuando estamos despiertos?, ¿con los niveles de conciencia dormidos a un 95%? Ese es el dilema sobre el cual hemos de discernir, no se trata de pasarse la vida durmiendo, sino de tener sueños lúcidos que nos aporten la información que necesitamos para transformar este mundo de "dormidos".

Nuestro maestro nos enseñó a estar atentos de los sueños,  A APUNTARLOS EN UNA LIBRETA Y A IR ENTRENÁNDONOS A RECORDAR CADA VEZ MEJOR, a aprender a interpretarlos, pues hay simbología con sentidos claros, y a aprender también a cambiar, transmutar o minimizar las premoniciones negativas. Accidentes se transformaban en rasguños, muertes en ingresos graves en el hospital con final feliz, y así íbamos comprobándo y usando nuestro propio poder de transformar y crear la realidad que vivimos, no sin pasar las pruebas y aprender lecciones.

En marzo de 2015 mi hija Joana soñó que estábamos en un curso con nuestro maestro zen, él nos enseñaba algunos mudras, y después de haberlos aprendido envió a la familia entera a vivir en Girona. Algo nos encomendó que trabajáramos en esta ciudad y por ello le damos las gracias, así como por seguir enseñándolos a través de los sueños…
Porque la vida es sueño y los sueños ¡SON!

No hay comentarios:

Publicar un comentario